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Baltar podría ser beatificado en vida

Para ser beatificado es necesario tener un milagro reconocido, y sin duda hoy cuando la Fiscalía de Ourense ha archivado la denuncia que presento una mujer por ofrecerle un trabajo a cambio de relaciones sexuales, el milagro se ha obrado.

El término beato significa literalmente feliz (del latín beatus), o bienaventurado en sentido más amplio, aludiendo a la creencia de que esa persona está ya gozando del Paraíso.

Y es que estamos seguros de que Baltar, esta ya gozando del Paraíso en vida, porque campa a sus anchas por Ourense, es el rey de la Diputación y maneja a su antojo los asuntos de estado, sírvase decir que, al tener el PP mayoría en el Palacio Provincia, lo que dice el presi va a “Misa“.

Es capaz el buen barón, de crear un comité de ética en la Diputación bajo su eslogan de transparencia y cuando este comité tiene que analizar el asunto de la denuncia contra él por el caso del trabajo a cambio de sexo, el comité dimite.

Y es que no hay mejor denominación para este gran gobernante que la de Beato, y ya lo dice su definición:
Dícese del que ha sido beatificado por la Iglesia católica por haber llevado una vida cristianamente ejemplar, digna de ser recordada (Ourensanía), y que recibe culto público en determinados actos o lugares.